Flores comestibles, trufas y otros productos cautivaron a los asistentes a Mercadito Echinuco

Atraída por el ambiente natural y la vida sencilla, Alejandra Ayres se trasladó a Buin junto a su familia, donde comenzó un negocio que le ha dado buenos frutos. Siguiendo la tendencia europea, Alejandra, comenzó a cultivar flores comestibles como caléndulas, pensamientos, violas, lavandas y capuchinas, que hoy son muy demandadas por los chefs y amantes de la buena mesa para la preparación de ensaladas y postres.
La dueña de “Mi jardín secreto” fue una de las expositoras de “Mercadito Echinuco Agricultor”, evento que se realizó en el piso Diseño de Parque Arauco. Además, Alejandra Ayres, ofrece hortalizas y hierbas aromáticas y medicinales frescas, listas para seguir creciendo en la casa de quien quiera llevárselas.
En «Mercadito Echinuco Agricultor» hubo productos para todos los gustos y presupuestos: sal de mar en “El Emporio Don Max”, alcaparras de «Hans Behn»,  hongos shiitake de “La Roblería” y las trufas negras frescas de “Truferos Grau” que se cultivan en Futrono, por mencionar algunos.
“Mercadito Echinuco Agricultor» se ha transformado en una instancia para dar la oportunidad a tantos emprendedores que hemos encontrado a lo largo de Chile, y en esta oportunidad los productos de la tierra que tanto valoramos los chilenos”, explicó Rosa Parsons, directora de Echinuco.
Los 25 expositores que se presentaron en la feria tenían el apoyo de Sercotec o de la Fundación Echinuco, que apoya el emprendimiento de pequeños productores a través de capacitaciones.

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